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| Seguramente, cuando en el año 1969 el Consejo de Administración de la Cooperativa de Electricidad de Mar de Plata consideró la posibilidad de crear una biblioteca técnica de consulta para estudiantes de carreras universitarias que se cursaban en nuestra ciudad, en el espíritu de sus integrantes estaba la idea de que la educación y el fomento de la cultura es uno de los principales caminos -si no el principal- de progreso y crecimiento de la comunidad. Por la visión de esos hombres, desde hace casi cuarenta años viene desarrollándose la actividad de la Biblioteca Ing. Julio Rateriy, que se ha convertido en una de las más grandes y con mayor cantidad de servicios de la ciudad.
Y es que desde ese momento inicial –29 de junio de 1971, día de su inauguración- hasta el presente esta biblioteca no ha dejado de transformarse y expandirse, al compás de los cambios históricos, sociales y tecnológicos que se han producido a nivel local y global, los cuales representan una desafío constante de adaptación y renovación. Así, los 400 libros que formaban el fondo bibliográfico original han pasado a ser más de 11.000, y ya no son solamente textos universitarios, aunque estos siguen siendo la gran mayoría, sino que se han incorporado complementariamente desde obras literarias hasta textos de autoayuda, yoga, cocina y manualidades, para cumplir con las demandas crecientes de los lectores, y especialmente en el tema computación, campo en que la biblioteca se ha especializado y se actualiza de forma constante, convirtiéndola en líder en la ciudad por la cantidad y calidad del material que dispone.
Los usuarios de la biblioteca también se han diversificado: si en un principio eran exclusivamente alumnos universitarios, poco después del comienzo de su actividad la Cooperativa de Electricidad abrió la posibilidad de asociación a los estudiantes del ciclo superior de las Escuelas Técnicas (cabe mencionar que en sus primeros años la Biblioteca ofrecía gratuitamente sus servicios), y, un tiempo después, también la asociación de cualquier vecino de la ciudad, sea o no estudiante, así como la firma de convenios con instituciones educativas o cooperativas, que quisieran brindar a sus miembros el acceso a una bibliografía disponible de muy buena calidad.
La intención es seguir avanzando, y las exigencias del presente y del futuro que se vislumbra obligan a multiplicar y optimizar el servicio. El avance de la ciencia y de la técnica y por lo tanto el enorme número de títulos y ejemplares que se lanzan por año, tanto de libros como de publicaciones periódicas y de materiales especiales; la transformación de los métodos y programas de enseñanza, estudio e investigación; la creación de nuevas carreras universitarias y terciarias, y especialmente la presencia de Internet, son, entre otros, factores que la biblioteca tiene en cuenta a la hora de implementar los cambios necesarios para continuar la tarea de brindar de manera personalizada la mejor información disponible.
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